Vuelta al dulce hogar
Una de las acepciones de hogar tiene que ver con el fuego y ya saben que un sistema sin profesores quemados es como un verano sin sus montes ardiendo. Y eso es raro. Hoy por ti mañana por mí, si el bosque no arde se acaba el negocio, el primero el de las administraciones y su conexión europea. En septiembre los niños y las niñas de la educación no sexista ya vienen quemados con modelito vuelta y vuelta. Los profesores han retomado fuerzas después de unas ¿merecidas? (hay opiniones para todo) vacaciones; y los padres, después de tener presente a la imagen de su niño durante veinticuatro horas al día, reconocen en los pobres maestros a sus héroes de las películas de serie B y bajo coste. Pero todo tiene sus ventajas, tanto sufrimiento paternal veraniego hace que los mártires por vía hereditaria, protesten menos y no se enfrasquen en la defensa de las bondades, las aptitudes y las capacidades de sus restos de ADN. La mayoría llega a la puerta del colegio con la sencilla y noble esperanza de que sus vástagos sean recogidos a ritmo de libros en oferta y porculocoles. Con cosas más simples se conforma la gente. Siete suspensos“Vendo libros en buen estado, casi sin usar, garantizado”. Una princesa vestida de rosa palo llora desconsolada a los pies del cartel esperando la bondad de alguno de los santos que le permitieron vivir durante un año en la gloria. Las notas no, lo de las notas es un infierno, un purgatorio incluso para ella que siempre estuvo en el limbo. A la princesa le han quedado siete con una nota media de dos. En fin, que en situaciones normales se diría que ha estado casi a punto de aprobar. Pero no hubo suerte, si esto fuera como el carnet por puntos... No es el caso. Una injusticia terrible. Un sistema diabólico. Los profesores y las profesoras que carecen de sensibilidad. Einstein también fue un inadaptado, por contra Hitler lo aprobaba todo siempre de un tirón. Y ya saben lo que pasó. Beckham y señora no son capaces de leer un libro entero ni entre los dos y sin embargo le publican superventas. Bush apenas sacó un curso sin novedad y ya ven, de jefe mundial. Esas son las esperanzas. No todo el mundo puede ser perfecto. Si todos estuviesen cortados con la misma tijera, con idéntico patrón, si nadie suspendiese, si los cerebritos y los niños bien educados fueran la normalidad, de qué iban a vivir los psicólogos y los pedagogos. ¿Y las academias? ¿Cuánto empleo directo e indirecto se perdería? Aunque sea en gran parte economía sumergida España, Cataluña tampoco, no puede permitírselo. Bastante tiene ya el ministro Caldera con la flota de Cayucos para que se le desborden las cifras del paro. Si todos fuéramos perfectos entonces sí que habría fracasado el sistema. ¿Qué sería de la biodiversidad? ¿En qué se sostendría la teoría de la selección de la especie? Perdón, que eso es pecado y desvaríos de agnósticos y ateos. Y además, si la princesita de nuestro cuento llora es porque sus padres en un arrebato final de ofuscación la han amenazado con internarla de lunes a viernes en un colegio en el que no se ven ni siquiera las telenovelas de La Primera. ¿No será eso intimidación? ¿O será coacción psicológica? Recuperar en septiembreY es que recuperar en septiembre no es tarea fácil. Los rayos solares, el protector con olor a coco, los buenos baños de arena en la playa, coger la pose perfecta en la hamaca son necesarios pero no suficiente para el despertar, y en algunos casos para la resurrección, de las neuronas. No ha bastado con llevar a diario los apuntes a la playa. Si con eso sobrase la princesita habría aprobado. Ella fue la primera en la tumbona y en las sesiones de pilates de lazarilla con mamá y sus amigas. Pero las buenas obras no cuentan. Las oraciones, los rezos y las encomiendas a San Judas Tadeo, abogado de los imposibles tampoco. En el examen de Filosofía su pupitre parecía el altarito de Jesulín antes de una corrida con picadores. Las corridas con picadoras son historia por la gracia y el amor a la Campa, esa musa que dio su prestigio por una paguita para mamá. Por eso seguro que ha suspendido, estos filósofos modernos son todos unos incrédulos. No creen ni en los milagros, dudan hasta de Eduardo Punset como director del colegio que van a montar en La Primera de TVE. ¿Privado? ¿Público?Eduardo será un buen director. Da para poner más de un mote y eso la Comisión que los nombra lo valora sobrado. Un buen mote se valora más que nada. Y quien da para varios es el amo del cortijo. Lo de don Eduardo promete. Malos tratos-Que no papá, que no es lo que piensas, que yo... El pupilo, que ni siquiera promociona por imperativo legal, cubre el paseíllo que va de la clase en la que ha recogido las notas a la puerta del instituto a base de cocotazos. Uno tras otro. De aquí a la Fiscalía de Menores. Si esto no son malos tratos que venga la ministra y los vea. Malos tratos del padre, debe entenderse. Un verano salpimentado con clases particulares para después dejarlo en evidencia ante la profesora.Un cero equivale a No Presentado, le dijo la señorita Charo. Pero si mi niño salió de casa, respondió contundente el padre. Y llegó hasta aquí gracias al GPS de última generación de su móvil, siguió diciendo la abnegada docente. Se sentó en ese banco escuchando su mp3 y cazando bichos. Le juro que si esta hubiera sido la convocatoria extraordinaria de Ciencias Naturales igual hubiera aprobado; pero ya ve, era de matemáticas... Pero no me aseguraste... –inquirió el padre. Sí papá, pero es que... La vida de estudiante es muy dura. El síndrome papá, ha sido el síndrome postvacacional. ¿O no ves que se me nota hasta en las chanclas y en el pantalón pirata? La falta de costumbre, que no estaba inspirado, que yo sin concentración no puedo... Entiéndelo, lo he hecho por ti, por ayudar en la economía de la casa, así los libros del año pasado me sirven. Nada de colas, nada de quebraderos de cabeza, nada de apretarse el cinturón. Solidaridad familiar que se llama. Y además, ahora que el baloncesto será casi asignatura obligatoria seguro que cambia mi sino. Ya hasta tengo un autógrafo del hermano de Gasol. Todo es empezar.
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Juan Emilio -